15/4/13

3er. Tango Cat Festival


TANGO CAT FESTIVAL nace como un espacio para ser ocupado por artistas Argentinos afincados en Catalunya y que expresan a través de su arte los orígenes de esta cultura Argentina.

Creado en el 2011 con las primeras actuaciones de Franco Luciani, Claudio Cesar, Romina Bianco y Mario Maeso, ha tenido una gran acogida de público y crítica ya que las características de la Sala Music Hall como el formato musical realizado son únicas en Barcelona.

En el 2012 volvimos a repetir el formato esta vez con las actuaciones de Claudio Cesar, Lucila Laske, Raúl Mamone y el Quarteto Irreal, donde tanto la crítica como los asistentes salieron satisfechos del evento realizado.

En el 2013 y a pedido de los asistentes se incorporara una milonga al termino de las actuaciones.

Repetimos el formato y las actuaciones con Claudio Cesar, Lucila Laske, Raúl Mamone/Guillermo Alcañiz (Tangos Intimos) y el Quarteto Irreal en donde nos presentaran sus nuevas obras, con Ester Salvador como bailarina invitada.

Al finalizar nos quedaremos milongueando hasta las 00.30 hs. para que también tu seas protagonista.
"Milonga" se llama a los clubes de tango, a los salones donde se va a 
bailar, por eso este año hemos incorporado el baile, este ritual social a 
nuestro festival porque podemos estar de acuerdo o no pero lo cierto es 
que... el tango es... un sentimiento, que también se baila...

Datos del Festival:

Lugar: Cabaret Berlín
Dirección: Bailen 22
Fecha: Viernes 21 de Junio 2013
Hora: 20 hs.
Entradas mas milonga: 12€ Anticipada / 15€ Taquilla
Promoción 3 + 1 solo para Compras por Internet


13/4/13

La historia del Tango 5 - Los Arquetipos

p. José Antonio Navarro
Resulta imperioso conocer, aunque más no sea de manera muy sintética, a los personajes que fueron prohijados por las circunstancias de aquellos tiempos.  Comenzaremos por el proveedor de mujeres a los burdeles de la ciudad... el cafishio, cuya profesión consistía en la explotación de sus mujeres y también en la captación de nuevas pupilas.
Sin embargo, las actividades de este personaje, no iban más allá de la tenencia de una o dos pupilas.  Lo suyo era un trabajo artesanal, cimentado en base a pinta y seducción personal y completamente ajeno a la organización que se requiere para la trata de blancas empresarial, tal como habría de aposentarse en Buenos Aires en la primera década del siglo.
De allí que no resultara extraño que el compadrito, en un alarde de machismo y para mantenerse sin necesidad de trabajar, ya que el esfuerzo no era compatible con su estilo de vida, se convirtiera en un cafishio.
El compadrito, confundido frecuentemente con el guapo o el compadre era, en realidad, un imitador, un guapo sin agallas, un fanfarrón procaz que se distinguía por el alarde de hazañas que no le pertenecían.
El guapo era, en cambio, un personaje temido y respetado. Hombre de palabra, ostentaba el galardón máximo de la hombría que se ganaba sin estridencias ni golpes de suerte. Por lo general de profesión carrero, domador de caballos o matarife, el guapo se movía en un medio difícil y hostil donde el derecho a vivir se ganaba todos los días. Una suerte de mezcla entre el hombre de la ciudad y el campesino. El guapo rendía culto al coraje y estaba, habitualmente, al servicio del comité que alquilaba su valor y su destreza con el cuchillo dándole, como contrapartida, su protección.
En lo que hace a su vinculación con la mujer, el guapo era un solitario por convicción. Buen bailarín, visitaba el prostíbulo para satisfacer una necesidad o bien, para mantener el cartel de hombre entre su gente pero, en su relación con la mujer, jamás mezclaba sentimientos porque no quería que un amor o la familia, lo hicieran titubear en medio de un enfrentamiento.
En la opinión de Miguel D. Etchebarne, esta ostensible misoginia era una forma de defensa contra la mujer.  El guapo sabía que su vida podía terminar en cualquier entrevero o bien en la cárcel si el caudillo político de turno, su protector, lo abandonaba para no verse involucrado en un crimen.
El paradigna de este personaje ha sido descripto por Samuel Eichelbaum en su obra "Un guapo del 900".  Su protagonista, Ecuménico López, que mata para salvar el honor de su caudillo y va a la cárcel, se autodefine con estas palabras... "No soy una taba que pueda cer de un lao o de otro.  Yo caigo en lo que caen los hombres, ni aunque me espere el degüello a la vuelta de la esquina".

 

Historia del Tango Nº 6 - Lugares de Tango


 p. José Antonio Navarro
Según ya lo comentáramos, los tanguitos, como también se denominaba al tango, comenzaron a hacerse escuchar al mismo tiempo en diferentes lugares  y los tríos de guitarra, flauta y violín, animaban los bailes con un muy escaso bagaje de melodías. Como también ya lo expresáramos, el reducto ligado al tango desde su origen, fué el prostíbulo. No obstante, había otros lugares donde también se escuchaba y se bailaba el tango como por ejemplo:
Las Academias. Las academias no eran burdeles ni tampoco salones de baile.  Comenzaron a funcionar en Buenos Aires allá por 1870 y rápidamente se extendieron a barriadas como Barracas y Constitución.  Las hubo también en pleno centro de la ciudad y allí se las podía ver, mostrando sus habilidades, a famosas milongueras como "la Parda Refucilo", "Pepa", "La Petisa Lola", la "Mondonguito", la "China Venicia" o "María la Tero".
Los "Peringundines". O "Piringundines", era el nombre que recibían ciertos bailes que se daban para la gente común los jueves, domingos y feriados desde las 4 de la tarde y hasta las 8 de la noche.  El dueño de casa cobraba a los hombres a razón de un real por cada 5 minutos de danza y les pagaba a las mujeres que se afanaban por atender a la clientela.  Un bastonero, con golpes de mano, daba las órdenes.
En lo de Laura y la Vasca. Fueron éstas dos casas de baile que mantuvieron por años su prestigio y aún conservan ese misticismo.  La de Laura, ubicada en la calle Paraguay 2512 y la otra, más modesta, instalada en la calle Europa (hoy Carlos Calvo) al 2721.
En lo de María la Vasca, se podía bailar con mujeres de la casa a razón de tres pesos la hora bajo la mirada vigilante de Carlos, "el Inglés", hombre "pesado", marido de la dueña, que no permitía desbordes de ninguna índole.  En lo de Laura, lugar más lujoso, la clientela se componía de personajes selectos. Había una vermout para los más jóvenes y horarios especiales para los viejos. La casa de distinguía porque sabía complacer inteligentemente a todos y también, por la calidad superior de sus mujeres que no eran asunto de compadritos vulgares.  En su mayoría, las mujeres de Laura eran "mantenidas" y tener una "mina" allí, era como poseer una fortuna. Uno de los asiduos concurrentes a lo de Laura era el conocido actor Elías Alippi siendo, atracción principal de sus salones, el piano de Rosendo Mendizábal, autor de un tema perdurable...El Entrerriano.
Patios de conventillos y salas familiares. El tango demoró varios años antes de llegar a los patios de los conventillos.  En ese mundillo heterogéneo, que albergaba por lo general a una familia por habitación, el clima era de trabajo y decencia.  Sin embargo, debido a su turbio origen, el tango era muy mal visto, incluso en los ámbitos más humildes. Pero pese a estos estigmas, el tango ingresó a los conventillos y en algún casamiento o fiesta compartida,  nunca faltaba algún audaz que instaba a los musiqueros a que se tocasen un "tanguito", para bailarlo prolijamente, aunque sin ejercitar los cortes y quebradas típicos de los burdeles.

Nuestras Clases de Tango y Milonga

En Barcelona Martes 20.30 hs.  Clases de Milonga en Casa del Uruguay en Barcelona Diputación 215 - timbre Casa Menorca m...