13/4/13

Historia del Tango Nº 6 - Lugares de Tango


 p. José Antonio Navarro
Según ya lo comentáramos, los tanguitos, como también se denominaba al tango, comenzaron a hacerse escuchar al mismo tiempo en diferentes lugares  y los tríos de guitarra, flauta y violín, animaban los bailes con un muy escaso bagaje de melodías. Como también ya lo expresáramos, el reducto ligado al tango desde su origen, fué el prostíbulo. No obstante, había otros lugares donde también se escuchaba y se bailaba el tango como por ejemplo:
Las Academias. Las academias no eran burdeles ni tampoco salones de baile.  Comenzaron a funcionar en Buenos Aires allá por 1870 y rápidamente se extendieron a barriadas como Barracas y Constitución.  Las hubo también en pleno centro de la ciudad y allí se las podía ver, mostrando sus habilidades, a famosas milongueras como "la Parda Refucilo", "Pepa", "La Petisa Lola", la "Mondonguito", la "China Venicia" o "María la Tero".
Los "Peringundines". O "Piringundines", era el nombre que recibían ciertos bailes que se daban para la gente común los jueves, domingos y feriados desde las 4 de la tarde y hasta las 8 de la noche.  El dueño de casa cobraba a los hombres a razón de un real por cada 5 minutos de danza y les pagaba a las mujeres que se afanaban por atender a la clientela.  Un bastonero, con golpes de mano, daba las órdenes.
En lo de Laura y la Vasca. Fueron éstas dos casas de baile que mantuvieron por años su prestigio y aún conservan ese misticismo.  La de Laura, ubicada en la calle Paraguay 2512 y la otra, más modesta, instalada en la calle Europa (hoy Carlos Calvo) al 2721.
En lo de María la Vasca, se podía bailar con mujeres de la casa a razón de tres pesos la hora bajo la mirada vigilante de Carlos, "el Inglés", hombre "pesado", marido de la dueña, que no permitía desbordes de ninguna índole.  En lo de Laura, lugar más lujoso, la clientela se componía de personajes selectos. Había una vermout para los más jóvenes y horarios especiales para los viejos. La casa de distinguía porque sabía complacer inteligentemente a todos y también, por la calidad superior de sus mujeres que no eran asunto de compadritos vulgares.  En su mayoría, las mujeres de Laura eran "mantenidas" y tener una "mina" allí, era como poseer una fortuna. Uno de los asiduos concurrentes a lo de Laura era el conocido actor Elías Alippi siendo, atracción principal de sus salones, el piano de Rosendo Mendizábal, autor de un tema perdurable...El Entrerriano.
Patios de conventillos y salas familiares. El tango demoró varios años antes de llegar a los patios de los conventillos.  En ese mundillo heterogéneo, que albergaba por lo general a una familia por habitación, el clima era de trabajo y decencia.  Sin embargo, debido a su turbio origen, el tango era muy mal visto, incluso en los ámbitos más humildes. Pero pese a estos estigmas, el tango ingresó a los conventillos y en algún casamiento o fiesta compartida,  nunca faltaba algún audaz que instaba a los musiqueros a que se tocasen un "tanguito", para bailarlo prolijamente, aunque sin ejercitar los cortes y quebradas típicos de los burdeles.

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